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¿Cómo se diagnostica el cáncer de tiroides?

El cáncer de tiroides es a menudo descubierto por los mismos pacientes. Puede ver o sentir una protuberancia o nódulo en la parte anterior del cuello, o su médico puede notar un nódulo durante un examen físico de rutina. Afortunadamente, la mayoría de las veces, los nódulos son benignos, lo cual significa que no son de riesgo para la vida. Sólo 1 de cada 20 nódulos resulta ser maligno.

De hecho, los nódulos benignos de tiroides son muy comunes. Se estima que pueden estar presentes en más de la mitad de la población.. Sin embargo, la mayor parte de ellos son tan pequeños que no son nunca descubiertos, ni por el paciente, ni por el médico. Su doctor puede realizar un diagnóstico de nódulo de tiroides con muy bajo riesgo o molestias para usted. Examinará cuidadosamente su glándula tiroides en búsqueda de otros nódulos o de bocio haciendo presión en ella.


Bocio:
El bocio es el agrandamiento de la glándula tiroides. Un bocio puede ser difuso (cuando afecta a toda la glándula ) o nodular, a su vez, este último puede ser multinodular ( agrandamiento de la tiroides con múltiples nódulos) o solo puede tratarse de un nódulo único.

Una vez que el nódulo es descubierto, su médico probablemente le pregunte cómo se ha sentido últimamente y si ha experimentado algún síntoma que pueda atribuirse a los nódulos tiroideos. Después de concluir con el examen físico y de completar su historial médico, el especialista requerirá más exámenes, que incluirán:
  • Análisis de sangre (para medir el nivel de hormona tiroidea)
  • Exámenes complementarios
  • Punción aspirativa con aguja fina (detectar si el nódulo contiene células cancerosas)
Exámenes complementarios:
Captación de yodo radioactivo: Evalúa la proporción de yodo radioactivo tomado por la glándula tiroides como un porcentaje del total administrado durante la primera hora, a las 24 hs y luego a las 48 hs.

Centellograma tiroideo: Se trata de una imagen de la glándula tiroidea luego de la administración del yodo radioactivo. Esto sirve para hacer una evaluación no solo desde el punto de vista anatómico sino que también puede dar la idea de cómo están funcionando las células en un determinado sitio de la glándula. Habitualmente se pueden diferenciar áreas sin captación o de baja captación (áreas "frías") y áreas de mayor captación ( áreas "calientes")

Resonancia Nuclear Magnética: Produce imágenes detalladas de cualquier parte del organismo. Es usualmente usada para confirmar la presencia de lesiones.

Tomografía Axial Computada: Es útil para la evaluación y seguimiento de los pacientes con cáncer de tiroides y para evaluar la extensión del tejido metastático. No sirve para diferenciar nódulos benignos o malignos.

Ecografía: La ecografía utiliza ondas sonoras para medir el tamaño de los lóbulos tiroideos y para localizar y medir a los nódulos. No puede definir si se trata de nódulos benignos o malignos. Puede ser muy útil para detectar recurrencias (reaparición del tumor) en el sitio de localización de la glándula o bien en los ganglios y además sirve para dirigir la aguja fina en el caso de que se decida una punción aspirativa.

Imagen por PET: La tomografía por emisión de positrones es una técnica por imágenes que usa positrones radioactivos (partículas cargadas positivamente) para detectar cambios sutiles en el metabolismo corporal y actividad química que son característicos de los tejidos tumorales.